Saúl Castro
La obra de Saúl tiene una marcada influencia del arte oriental, en donde el ha encontrado el equilibrio espiritual para su creación artística. De igual forma contiene una fuerte inspiración en las tradiciones y la naturaleza de su tierra nativa; comprende elementos figurativos, combinando a la vez, un estilo abstracto con tendencias hacia el minimalismo. Dicha combinación crea un ambiente armónico y de tranquilidad, logrando evocar una sensación de paz. Pinta con una combinación única de técnicas antiguas incluyendo: el encausto en frío, la acuarela y el temple al huevo. Su trabajo escultórico amalgama la cerámica, el metal, el cuero y la madera, logrando un estilo contemporáneo.
“…Saúl Castro oficia este ritual gozoso con pericia evidente. De una práctica sostenida en la figuración pictórica se encamina hacia el ámbito más sintético del arte. Ahora su pintura es sucinta, contenida en sus elementos, aunque desbordaba en seducción. Se apoya cada vez menos en lo accesorio y recurre a lo esencial: formas estrictas, amplios campos de color, contrapuntos en forma de sostenidas manchas sobre la tersura de los fondos.
Con esta síntesis de recursos, Saúl Castro mantiene su ánimo para recrear el mundo que lo deleita, el ámbito de la creación que lo impulsa a depurar su oficio de luz. La obra aumenta su calidad cuando más se despoja de lo accesorio y el pintor asciende en este camino de austeridad…”













