Vladimir Cora
Cora tiene 150 exposiciones individuales y otras tantas colectivas. Es reconocido internacionalmente, sobre todo en Estados Unidos, donde tiene un taller; sólo en California vende 80% de su obra plástica. Desde 1999, en su ciudad natal, existe el Museo Vladimir Cora, en donde exhibe su colección particular con obras de Rufino Tamayo, Sergio Hernández, Sebastián, Francisco Toledo, Manuel Felguérez, los hermanos Castro Leñero, Jazzamoart, Vicente Rojo, Gabriel Macotela y otros.
Cora gusta de escoger un tema y trabajar por series, porque así puede alargarlo y hacerlo en diferentes técnicas y colores. Algunos de sus temas han sido la señorita Tecuala, las mujeres del trópico, los bodegones, las bañistas y los interiores. Su serie Natura la comenzó en 2002 a manera de reconocimiento a la mujer, en este caso su esposa Mary, pero también porque sentía necesidad de hacer otras cosas, aunque dentro del mismo estilo de la neofiguración.
Las flores de Cora, no obstante, son inventadas. Salen de la naturaleza, pero el artista se vale del nombre para crear algo nuevo como en el cuadro Gardenias fragmentadas. Así pasa sucesivamente con una orquídea, un tulipán o una magnolia.
Suele combinar varias técnicas en un mismo cuadro sólo para ver qué resultado le da poner óleo encima del acrílico y rematarlo con esmalte. Apunta: Me ha gustado mucho porque los chorreados, las manchas, son diferentes. También se seca de manera distinta”.









